El ser humano alberga en su tubo digestivo un auténtico ecosistema en miniatura. Entender cómo funciona es el primer paso para comprender por qué enferma nuestro intestino y cómo podemos recuperarlo.
La microbiota es el conjunto de billones de microorganismos —bacterias, virus, hongos y arqueas— que habitan de forma natural en nuestro cuerpo, especialmente en el intestino. El microbioma incluye a estos microorganismos, su información genética y las sustancias biológicas que producen.
La microbiota se establece desde el nacimiento y varía según el parto, la lactancia y la alimentación. Alcanza su mayor estabilidad en la edad adulta y puede perder diversidad en personas mayores o tras el uso continuado de fármacos.
Una microbiota sana destaca por su alta diversidad de especies y su equilibrio. Cuando este ecosistema se altera por estrés, mala alimentación o el uso de antibióticos, se produce la disbiosis, reduciendo las defensas naturales del intestino y facilitando la proliferación de bacterias patógenas.
Esta bacteria representa una de las causas más frecuentes de diarrea asociada al uso de antibióticos de amplio espectro. Al destruir la microbiota beneficiosa, el intestino pierde su protección natural, permitiendo que la C. difficile se multiplique y libere toxinas que dañan la mucosa intestinal.
El manejo de las alteraciones complejas de la microbiota y la aplicación del TMF requieren una visión global del paciente. Nuestra unidad funciona como un espacio de trabajo colaborativo entre diversas especialidades médicas y de laboratorio, lo que nos permite abordar cada caso desde todos sus ángulos:
Valoración clínica, indicación del tratamiento, seguimiento del paciente y control del perfil del receptor.
Selección, cribado analítico, procesamiento seguro de las muestras y gestión del banco de heces.
Evaluación del estado intestinal, diagnóstico diferencial y administración de tratamientos mediante vías endoscópicas cuando es requerido.
Soporte especializado para el manejo de pacientes inmunocomprometidos o con requerimientos hematológicos específicos.
Además de nuestra labor asistencial diaria, la unidad mantiene un firme compromiso con el progreso científico y la docencia médica. El estudio del microbioma humano es uno de los campos de mayor expansión en la medicina actual, y nuestro equipo participa activamente en el avance de este conocimiento.
Desarrollamos y colaboramos en líneas de investigación orientadas a explorar nuevas aplicaciones terapéuticas del microbioma y a optimizar las pautas del TMF.
Impartimos programas de capacitación y jornadas clínicas dirigidas a profesionales sanitarios para divulgar las mejores prácticas en el diagnóstico de la infección por C. difficile, los protocolos de seguridad y los criterios de derivación para trasplante.
Ponte en contacto con nuestro equipo para recibir asesoramiento clínico o resolver dudas sobre el funcionamiento de la unidad.